martes, 18 de enero de 2011

1º vuelta (10 primeros)

Ahí va un análisis de los diez primeros equipos de la tabla en estos 19 encuentros de la Liga BBVA:

1. F.C Barcelona: La mejor primera vuelta de la historia. Todo se resume en eso. El Barça está mejor que nunca, no pierde en Liga desde la jornada dos, y tan sólo Mallorca y Hércules le han quitado puntos. Encadena victorias desde la jornada seis (trece consecutivas), es el equipo más goleador y el menos goleado y posee a los mejores futbolistas del panorama mundial, incluyendo al flamante Balón de oro, Leo Messi, que ha marcado 18 goles y es el máximo goleador del equipo. Iniesta, con su mejor temporada anotadora (seis goles) y Villa, que ya tiene catorce, son otro de los jugadores destacados del campeón de invierno, que ya le saca cuatro puntos al segundo clasificado. Además, ha ganado todos sus partidos fuera de casa.


2. Real Madrid: Fue el mejor equipo hasta el 5-0 del Camp Nou, única derrota del conjunto blanco en Liga. Lo demás, salvo los empates en Mallorca, Levante y Almería el pasado fin de semana, lo ha ganado todo. Sobre todo en casa, donde ostenta un pleno de victorias incuestionable. Estan llamados a luchar por el título junto al Barça en otra liga "Escocesa", pues le saca nueve puntos al tercer clasificado. Cristiano Ronaldo, pichichi del equipo y de la Liga con nada menos que 23 goles. Tras la lesión de Higuaín (siete goles en doce partidos), los jugadores clave del equipo son los nuevos y jóvenes fichajes del verano pasado, Mesut Özil y Ángel Di María, con cinco goles cada uno y trece asistencias entre ambos. El objetivo para la segunda vuelta: Necesita casi un pleno de victorias si quiere ganar esta Liga, al igual que la temporada pasada. La guerra está servida.

3. Villareal: Podríamos decir que se trata del equipo que mejor juega después del Barça, que está maravillando a todos en la mayoría de los encuentros y que de no ser por el increíble nivel de resultados de los dos grandes, estaríamos hablando de una clara alternativa por el título. Y es que con jugadores como Nilmar y Rossi (19 goles entre los dos), Cazorla, Borja Valero, Capdevila, Bruno y un Cani renacido, los amarillos poseen un equipo que en cualquier liga aspiraría a todo. Lo han ganado todo en casa a excepción de un empate contra el Valencia y van de cabeza a la próxima edición de la Champions League. Mención especial merece Garrido, un entrenador que hace disfrutar a la afición a base de espectáculo y grandes resultados.


4. Valencia: A sólo dos puntos y en zona de previa Champions se ha quedado el Valencia, gracias a las cuatro últimas victorias consecutivas. Los de Emery empezaron la temporada como un rayo a pesar de las bajas en verano de Villa y Silva, ya que el técnico ha creado un bloque sólido al que cuesta meter goles y ha dado minutos casi a toda la plantilla al completo, sin dar especial importancia a ningún jugador, incluido el propio Juan Mata. Aduriz y Soldado, con siete y seis goles respectivamente, son los máximos goleadores de un equipo que estaría más alto en la clasificación de no ser por partidos puntuales tales como la derrota en casa ante el Mallorca, los empates inexplicables ante Osasuna ( perdiendo una renta de 3-1) y Zaragoza... tres partidos en Mestalla que pudo haber ganado fácilmente y que tiró por la borda.

5. Espanyol: Es claramente, el equipo revelación. Salvo las derrotas abismales ante los tres clasificados (1-5 ante el Barça, 3-0 ante el Madrid y 4-0 contra el Villareal) sus partidos han sido más que impresionantes. Pochettino ha creado un equipo con una media de seis canteranos por once en cada partido, que saca una gran rentabilidad a sus goles y que tiene en Cornellá un fortín que solo ha cedido contra el mejor equipo actual. La duda es si aguantará el nivel hasta final de temporada, al igual que lo hizo el Mallorca el año pasado. Con Osvaldo lesionado para dos meses, el Espanyol tiene una dura papeleta. Lo increíble es que los blanquiazules son capaces de ganar en el Calderón y en el Pizjuán y hacer grandes partidos en Mestalla y San Mamés. Y eso, en una primera vuelta de ensueño, ya no se lo quita nadie.

6. Atlético de Madrid. Sigue siendo imprevisible, sigue siendo Pupas, sigue siendo grande, a su manera.  El Atlético está mejor que la temporada pasada, pero su alternancia de grandes partidos con pésimas actuaciones siguen siendo abundantes también este año. No le ha ganado a ningún equipo de los que están por delante de él, y eso dice mucho de su incapacidad para ganar en los momentos clave a rivales directos. Si eso le unimos su derrota ante el Levante, empates en casa ante Racing o Almería o la catástrofe contra el Hércules, sumado al apeo de la Europa League a las primeras de cambio... el Atlético de Madrid, con Reyes como única noticia positiva, tiene mucho margen de mejora.

7. Athletic de Bilbao. A un punto de Europa League se queda el conjunto bilbaíno en esta primera vuelta. Meritorio, en un equipo siempre con limitaciones. Los goles de Llorente son el verdadero punto fuerte de un equipo que pierde mucho sin su campeón del mundo. En casa, demuestra ganar con facilidad en la mayoría de los partidos, salvo casos puntuales. Mucho cambia fuera, dónde sólo ha ganado dos encuentros (Hércules y Levante). Es pues, que el objetivo del Athletic por jugar en Europa la próxima temporada pasa por Fernando y hacer de San Mamés un estadio inexpugnable.

8. Getafe. No eran los del año pasado. Se habían atascado por mentalidad, juego y una nefasta crisis de resultados, unida a la eliminación de la Europa League. Ya se comenzaba a echar de menos a Pedro León y Soldado. Pero en el Sanchez Pizjúan, estadio que este año parece un corredor de calles, el Getafe despertó tras más de un mes sin ganar un sólo partido. Ganaron 1-3, con una actuación estelar de Manu del Moral, y encadenó una racha de cuatro victorias consecutivas (por primera vez en su historia) que le llevaron hasta los puestos europeos. Sin embargo, los tres últimos partidos se han saldado con dos derrotas y un empate, dos goles a favor y siete en contra. El Geta crece año tras año a pesar de las bajas, veremos si este año logra de nuevo estar entre los grandes. Lástima que la afición no se lo premie...

9. Mallorca: En una liga tan igualada como esta (salvo por los dos grandes), el Mallorca ha logrado colarse una vez más entre los favoritos para meterse en Europa el año que viene. Perdió a Borja Valero, a Julio Álvarez, a Varela, a Mattioni y a su pichichi Aduriz, pero en las Islas han surgido nuevos talentos que están causando el deleite de los aficionados: De Guzmán, Nsue, Pereyra, unidos a los de siempre (Aoate, Nunes, Chori Castro, Webó) están logrando triunfos tan importantes como antaño, que casi parecen hazañas. No en vano, el Mallorca es el único equipo que no ha perdido ni contra Barça ni contra Real Madrid. Los bermellones, que se quedaron fuera de Europa por las deudas la tamporada pasada, sueña de nuevo con codearse con los mejores de España para reclamar su sitio en un lugar que anteriormente les perteneció.

10. Sevilla: Cambio de ciclo o como quieran llamarlo, pero el Sevilla ya no es el Sevilla. A once puntos de Champions y con partidos nefastos en casa (Racing, Mallorca, Almería, Getafe, Espanyol), los de Nervión son la clara decepción de esta Liga BBVA. Con la destitución de Álvarez en las primeras jornadas y la llegada de Manzano, el Sevilla no parece haber mejorado en Liga, dónde sufren para ganar y caen humillados al perder. La recuperación de Navas, además de la necesaria mejoría de Luis Fabiano, deben ser claves para resurgir a un equipo al que sólo le consuela seguir vivo en las otros dos competiciones y la inmaculada trayectoria de Kanouté, al que no parece que le pasen los años.

domingo, 9 de enero de 2011

Balón de Oro Fifa 2010

Sigo pensando que el Balón de Oro se lo merece Wesley Sneijder,¿Y Sneijder? por muy buenos que sean los tres candidatos, porque ha sido el mejor jugador del año 2010 por méritos individuales y colectivos. Pero mañana es la elección del trofeo, y por ello voy a dar el orden que creo que merecen de acuerdo con el año que han hecho cada uno y no por favoritismos de cualquier clase, los tres candidatos al Balón de Oro Fifa 2010:

Balón de Bronce: Lionel Andrés Messi - Con 34 goles en la Liga BBVA se convirtió en el Pichichi de la Competición, en el mejor jugador (Trofeo Di Stefano) y en el mayor artífice de la conquista de la Liga 2009/2010 por el F.C Barcelona, marcando en 2010 goles a pares y a base de hattricks, como al Valencia o al Zaragoza, dónde marcó el mejor gol del año. Marcó también en el Bernabéu el gol clave para dejar a los blancos fuera de la lucha por el título. En Champions, también fue el máximo goleador con la mayor actuación hecha por Messi en el año: cuatro goles al Arsenal en cuartos de final. En total, 58 goles en 54 partidos, el mejor asistente, y para la opinión pública incluyéndome a mi, el mejor jugador del mundo. Individualmente con el Barça, sus registros han sido sorprendentes, y con tan sólo 23 años lleva camino de convertirse en uno de los mejores jugadores de la historia. Sin embargo, 2010 es año de Mundial. Y Messi, en el Mundial, no se comió una rosca. Se suponía el líder de una Argentina que le necesitaba tras la ajetreada clasificación que tuvo, y aunque dejó detalles del gran jugador que es, no consiguió el protagonismo que atesora en el Barça, sobre todo en cuartos de final, dónde los alemanes dieron un repaso a su selección sin que el astro argentino diera pie con bola. Si el Balón de Oro se diera al mejor del mundo, estoy seguro de que se lo darían a él. Pero el Balón de Oro, recuerden, es para el mejor del año.

Balón de Plata: Andrés Iniesta - Sólo 20 partidos como titular en Liga, sólo un gol, y cuatro asistencias. En Champions, jugó siete partidos como titular, sin marcar goles ni dar asistencias. No jugó las semifinales por lesión, al igual que los numerosos partidos que se perdió de Liga, y la mayoría de veces se le encontró fuera de forma, de su nivel habitual. Sin embargo, Iniesta es algo más que eso. Cuando el manchego juega, se nota de manera estratosférica en el juego azulgrana, su capacidad de mover al equipo junto a Xavi es esquisita, y sus numerosos detalles de crack mundial son incontables al final de una temporada.


Llegó el Mundial en Junio, con Iniesta tocado. Se lesionó en el primer partido ante Suiza, y se perdió el segundo encuentro ante Honduras. Llegó milagroso al partido decisivo ante Chile, y marcó el gol que dio los tres puntos y el liderato de grupo. Contra Portugal, Paraguay y Alemania brilló cuando el equipo lo hizo, y ante Holanda en la final hizo su mejor partido del año, en su momento clave, en el partido que jamás olvidará. Una actuación sublime, dónde encontró huecos donde no habían, donde hizo despertar a España cuando más duro estaba el partido, y dónde marcó el gol que hizo Campeones del Mundo a la mejor Selección del Planeta. Sinceramente, creo que en año de Mundial esta competición cuenta un 60 % para el Balón de Oro. En 1998, lo ganó Zidane, mejor jugador del Mundial y autor de dos goles en la final ante Brasil; en 2002 lo ganó Ronaldo, que marcó ocho goles en el Mundial y fue el mejor del campeonato, también con dos goles en la final ante Alemania; y en 2006 lo ganó Fabio Cannavaro, ya que fue el sólido capitán de la Italia Campeona del Mundo, a pesar de que muchos quisieron darselo a Zidane o Ronaldinho por sus goles y asistencias. Este año todo indica, además de por la exclusiva de la Gazzeta dello Sport, que el Balón de Oro será para Iniesta, por su magnífica actuación, sobre todo, en una Final que coronó a un nuevo campeón del mundo.


Balón de Oro: Xavier Hernández - 34 partidos en 09/10, 13 partidos en la siguiente temporada hasta 2011, 11 partidos de Champions en 09/10, 5 hasta 2011 y 7 partidos en el Mundial; con 7 goles y 17 asistencias. Pero todo eso es lo de menos. Xavi Hernández es el jugador clave de los dos mejores equipos del mundo, de los dos onces que mejor fútbol practican y el eje por el que pasan todas las bellezas que culminan los delanteros que pasan por allí. Xavi es el amo del centro del campo del campeón de Liga y semifinalista de la Champions F.C Barcelona, y es el motor de juego, creación y distribución de la Selección Campeona del Mundo. No hay ningún jugador actualmente (salvo Césc Fábregas) comparable al perfil de este jugador onmipotente en centro del campo, capaz de dar sentido al juego, oxigenar, recuperar y recular cuando se requiera y salir al contragolpe o dar una asistencia de vértigo cuando se necesite. Con un pie prodigioso para dar pases y encontrar huecos imposibles, además de tirar a puerta con una precisión enorme (a pesar de su poco bagaje de tiros a puerta), Xavi es el jugador total, el jugador que ha causado la inmensa mayoría de goles del Barça y la Selección de manera colectiva, al simple estilo del toque sutil, del joga bonito, el que aprendió y heredó de Guardiola y supera con creces. Darle a Xavi Hernández el Balón de Oro no sólo sería un premio a su gran año y a su gran carrera, sino también al juego de salón, de espectáculo, de diversión a raudales.

viernes, 31 de diciembre de 2010

2010: El año que nos hizo grandes

Ha pasado de todo en 2010. Podría enumerar miles de momentos inolvidables y triunfadores en estos 365 días. Pero a mí y al resto de los españoles sólo se nos puede venir una cosa en mente cuando hablamos de lo mejor del año, que digo del año, del milenio. Porque es algo que nos cambió la cara a todos, desde los más pequeños a los más ancianos; desde los más futboleros a los que se les da mejor las canastas; desde el presidente hasta el último hombre del mundo. Un 11 de Julio de 2010 España se bañó en oro, pero en oro recién pulido en el Olimpo de los dioses. Sí, aquel día España se hizo, por primera vez en toda su historia, Campeona del Mundo.



La derrota contra Suiza me pilló en pleno crucero de viaje de fin de estudios,  nada menos que en una excursión a la Torre de Pisa. Casi nadie quería ver el partido, todos deseaban ver la famosa torre inclinada. Yo hice lo que pude para irnos cuanto antes al bar, gastarme lo que fuera en una botella de agua y contemplar el primer partido de la Roja en tierras sudafricanas. Por desgracia, ibamos perdiendo, pero mereciendo ganar y por mucho. Al final acabaron derrotados, y yo con el gusto amargo de saber que lo que yo había visto no se correspondía con el resultado, pero una vez más caíamos como en todos los Mundiales. Los italianos estaban encantados, recuerdo como celebraron la victoria Suiza. Es triste pensarlo, porque al final fueron ellos, los que eran los vigentes campeones del mundo, aquellos que se fueron ridiculizados por Paraguay y Eslovaquia. Al día siguiente lo tenía claro, ibamos a Roma y lo primero que hice nada más levantarme fue ponerme la zamarra española, para demostrar que había un español en Italia, por lo menos uno, que todavía se sentía orgulloso de aquella selección. Incluso le dije a un italiano por la calle que ibamos a ganar el Mundial pese a perder el día anterior contra los suizos. El italiano se reía, pero quizás después del campeonato se acordó de aquel español que predijo aquella victoria. Aunque fuera sólo para abanderar a un equipo del que no debíamos renunciar jamás, ni siquiera por una derrota tan dolorosa como aquella.

Ninguna selección había ganado el Mundial perdiendo el primer partido en toda la historia. Iniesta, uno de los mejores jugadores del equipo, se lesionó a las primeras de cambio; y Fernando Torres se encontraba en un bajísimo estado de forma. Sin embargo, los españoles se crecieron ante la adversidad, y con dos golazos de David Villa ganamos a Honduras con comodidad, aunque no con excesiva contundencia. Chile estaba un peldaño por delante y parecía un rival extremadamente complicado. Sin embargo la Selección creció en su juego y ganó, con goles de Villa e Iniesta, en un partido quizás más placentero que el anterior, ya que marcamos pronto y los chilenos se conformaban con la derrota, pues se clasificaban igual. Los siguientes cuatro partidos fueron impresionantes, cada uno con su historia:  la fuerza de Llorente para descolocar a los portugueses, los penaltis contra Paraguay y el gol de carambola de Villa, el golazo de estrategia entre Xavi y Puyol a Alemania... y una final impresionante, que pude vivir con gente del Barça, del Madrid, del Athletic, del Deportivo... y que sufrí, disfruté, me emocioné y casi lloré como si fuera un crío por esa ocasión fallada de Ramos, por las brutales patadas, por los unos contra uno de Robben con Iker, por la ocasión de Villa, de Capdevila, de Ramos de nuevo, de Cesc, de Navas, por la expulsión de Heitinga y sobre todo por aquel carrerón de Jesús Navas, aquella maravillosa internada que choca contra los holandeses, que llega al magistral taconazo de Andrés Iniesta, que deja para el toque de Cesc de nuevo para Navas, que abre sensacionalmente para Fernando Torres, que centra para que un defensor la despeje, y aparezca Cesc, dándosela a un gran Andrés Iniesta que, con un control orientado y una volea sublime, hizo que entrara el Jabulani hasta el fondo de la red, donde queríamos ver el balón tras 117 minutos de infarto, tras un mes de grandes emociones, tras dos años de auténtica magia futbolística, tras décadas de infortunios y hambre de victorias...

Sí, yo puedo decir a mis 19 años que he visto a España ganar un Mundial de Fútbol, un Mundial que sólo mereció España, porque siempre buscó la victoria, siempre miró hacia la portería y siempre trató de encontrar el mejor camino para llegar a esa Copa del Mundo, el hacer del fútbol el juego más precioso que existe.

jueves, 23 de diciembre de 2010

"ANTIMOUDRIDISMO"

El Real Madrid era, hasta hace poco, uno de los clubes más respetados en España, en Europa, en todo el mundo. Y no me refiero a por cómo jugaba, por cómo divertía, por cómo ganaba títulos uno tras otro... sino por lo que representaba ese equipo, ese escudo, ese club. Unos valores éticos que pasaron a la historia y que todos recuerdan como la solidaridad, el respeto al rival y la humildad por encima de todo. Ser, por encima de todas las cosas, un club caballero. Ya lo dice su himno: "Enemigo en la contienda, cuando pierde da la mano, sin envidias ni rencores, como bueno y fiel hermano".

Sin embargo en la actualidad se cuestionan esos valores. De los rincones de toda España comienza a surgir el conocido como "ANTIMOUDRIDISMO", definido como un fuerte antimadridismo cercano al odio y al desprecio hacia el equipo que dirige José Mourinho, principal objetivo de amenaza y discordia. ¿Y porqué? Porque Mou habla claro. Es sutil, pero tira dardos envenenados siempre que puede allá adónde vaya. Es su juego, y Florentino lo sabía cuando lo fichó. Porque el portugués tenía a la espalda un palmarés envidiable de títulos, pero también una personalidad tan fuerte como odiosa por aquellos que nada tienen que ver con el pastel. Y dicho esto, se puede llegar a preguntar el madridismo si merece la pena ganar títulos cuando eres menospreciado por el resto de España. Preciado, Lotina, Pochettino, Emery, Del Nido, los pitidos en cada campo, los periodistas que han criticado duramente el comportamiento de Mou y su séquito (sobre todo tras los sucesos del partido contra el Sevilla del pasado domingo)... parece estar todo contra él. Mientras el Barça es alabado por todos, el Madrid es duramente pitado y ninguneado en cada campo que visita. Mientras Messi es querido por todo el mundo por su humildad y su silenciosa timidez,  Cristiano es repudiado por su descaro, sus gestos, su manera de picar al contrario o al respetable. Mientras Guardiola es admirado por su labor y sus respetables y comedidas ruedas de prensa, Mourinho es criticado por su zafiedad y su facilidad para decir lo que piensa.

Son distintas imágenes: los azulgranas juegan mejor, son más campeones del mundo españoles, son más estilistas, más "humildes" (según quién), confían en la cantera y salen ovacionados allá por donde pasan. El Madrid, condenado por hablar más de la cuenta en momentos determinados. No lo veo justo. Pero lo veo lógico, la mayoría tiende a odiar aquello que crea polémica y distorsiona la armonía reinante. Mi opinión al respecto de si vale la pena ser odiado por un país y premiado por ser el mejor conquistando todos los títulos a lo largo de una temporada, es que sí, vale la pena. Cuando eres aficionado de un equipo como el Real Madrid recuerdas aquellos valores morales que representaban al club, cuyas hazañas eran recordadas como "glorias deportivas"; y luego te paras a pensar en el presente, en un equipo con José Mourinho, que no es el clásico Pellegrini o Del Bosque de turno pero que POR SUPUESTO es humilde y respeta a todos los equipos (sin ir y más lejos resaltó en su partido ante la Real Sociedad en la jornada tres, con unos donostiarras recién ascendidos, que se trataba de uno de los encuentros más complicados de ahí a final de curso), con Iker Casillas, el capitán de la Roja y del club blanco, uno de los señores más respetados del país;  jugadores como Xabi Alonso, Higuaín, Granero, Albiol, Diarrá, Arbeloa, Ozil, Pedro León, Dudek, Khedira, que nunca han dicho una palabra más alta que otra y siempre han sido educados de acorde al respeto y a todo lo que representa ese escudo... con un cuerpo técnico y administrativo de personas como Karanka, Chendo, Valdano, Pardeza, Butragueño, el propio Zidedine Zidane... dudo que alguno de ellos hayan dejado de sentir el madridismo que corre por sus venas y hayan dejado de lado aquellos valores que hizo grande a este equipo. Como muchos dicen, no creo que una persona o dos representen a un club, a una institución de este calibre. A un equipo como el Real Madrid, que posee una fundación absoluta y expresamente dedicada a los niños que necesitan ayuda para sobrevivir, lo representan TODOS sus miembros. Todos los que ponen ese granito de arena contribuyendo a lograr los objetivos de cada temporada, que no es más que satisfacer a su afición con títulos. No, no creo que Florentino se haya vendido al diablo, no creo que nadie haya renunciado a sus valores trayendo a Mourinho, no creo que el Madrid sea despreciable por acciones puntuales o gestos de un jugador impresionante que tiene aires de chulería y prepotencia, pero que se crió en la pobreza y sabe lo duro que es llegar hasta donde está.

No creo que haya mal rollo ni en el vestuario ni en los despachos. Quiero ser periodista, pero cada día me doy cuenta del periodista que no voy a ser. No seré aquel que se frotó las manos el día que fichó Mourinho por el Madrid, porque sabía que todos los días se impregnarían por todas partes titulares contra su persona, contra lo que diga, haga o deje de hacer. El año de la Liga de Capello, aquella liga de las remontadas, aquella que se ganó con dos goles de José Antonio Reyes y uno de Mahamadou Diarrá, aquella liga en la que Van Nisterlooy fue pichichi, el Madrid le birló cinco puntos al Barça y se ganaron partidos en los últimos minutos con sesiones auténticas de infarto; nadie la recuerda por el mal rollo en el vestuario. Por las pataletas que le daban a Emerson, que un día decidió no entrar al campo. Por los feos de apartar del equipo a jugadores tan venerados como David Beckham o Iván Helguera. Por la "peineta" que hizo Capello ante el Zaragoza. Por las opiniones tales como "Guti es una promesa de 31 años" o  "Diego López cobra diez veces menos que el primer portero" de un presidente que se encargó de robar al madridismo a costa de sus caprichos. No, nada de eso. Todos la recuerdan por la "Liga de las Remontadas", la que se logró tras cuatro años en blanco, la que ganó Capello a base de no perder nunca la esperanza, por muy mal que jugara el Madrid y por muy mala imagen que diera Ramón Calderón y su criminal directiva.

Por eso paso de lo que diga la prensa, de lo que digan desde fuera, de todo. Confío plenamente en este equipo y en la inocencia de todo su cuerpo técnico y administrativo que en ningún momento ha quebrantado los valores morales y deportivos que siempre se le han asignado al mejor club del siglo XX. El día que se demuestre lo contrario, volveré a escribir al respecto. Mientras, me abstengo de todas las barbaridades que dicen. Si ganamos la décima, dudo de que alguien se acuerde de que Mourinho está "peleado" con Valdano, que el portugués sacara una hoja con los trece errores arbitrales de Clos Gómez o que Herrerín se cayera en plena salida del túnel de vestuarios. Probablemente unos rían, otros lloren y otros, simplemente, otorguen.

lunes, 6 de diciembre de 2010

¿Y Sneijder?

Esta mañana se han dado a conocer a los finalistas del Balón de Oro FIFA, aquellos tres mejores futbolistas del año y, entre ellos, al mejor jugador del planeta, que se dará a conocer el 10 de Enero de 2011. Son tres jugadores del Barça: Xavi Hernández, Leo Messi y Andrés Iniesta. Los tres son grandísimos jugadores y no hay mayor satisfacción para mí que el Balón de Oro FIFA lo gane un español, pero ahí falta un futbolista. Un jugador que merecería estar entre los tres primeros por delante de más de uno de los finalistas. Y ese crack es, sin duda, el holandés del Inter de Milán y mediocampista de la selección holandesa, Wesley Sneijder.

En primer lugar quisiera decir que la votación del balón de oro cada año me parece más  ilógica. Es inexplicable que un tío que ha ganado un triplete de títulos el mismo año que ha llegado a la final del Mundial, siendo de los mejores futbolistas del torneo, no esté entre los finalistas a llevarse el prestigioso trofeo. Ya sé que no vende mucho, que Messi e Iniesta (por ejemplo) probablemente sean mucho mejores que él y que pasó relativamente desapercibido en la final que conquistó España en Sudáfrica, pero es injusto que al menos no esté entre los mayores candidatos. Porque, si no recuerdo bien, el Balón de Oro premia a los mejores del año, a los mejores en 365 días. Y Sneijder, ha falta de menos de un mes, ha cumplido todas y cada una de las exigencias para estar, al menos, optando al balón de bronce. Sin duda, los seleccionadores y capitanes de selección votan a su antojo, por sus caprichos y sus favoritismos. Pienso que deberían de cambiar el sistema de votación hacia uno más metódico, que refleje las estadísticas y el influjo de un jugador en su equipo y en su selección. De esta manera, Sneijder sería el mayor candidato a este galardón.


 ¿Y por qué?  Pues por varias razones. Sneijder salió del Real Madrid por la puerta de atrás, tras un año plagado de lesiones e infortunios, jugando menos de lo que esperaba. El club lo vendió al Inter de Milán, dónde se consagró como la pieza clave del esquema de Mourinho, técnico que le dio protagonismo, que le devolvió la ilusión por el fútbol y por ser el mejor. Y Wesley le correspondió: no sólo fue artífice para la conquista del título de la Serie A y de la Copa de Italia, sino que se proclamó el mejor mediocentro de la Champions al completar una competición sublime. Marcó en el partido decisivo ante el Dinamo de Kiev para que el Inter pasara a Octavos, participó en todos los goles para derrotar al Chelsea, marcó un gol y dio el pase de otro en las dos victorias al CSKA de Moscú en Cuartos (1-0 y 0-1), contra el Barça en semifinales volvió a marcar y a dar otra asistencia; y en la final ante el Bayern dio la asistencia del primer gol a Diego Milito. IMPRESIONANTE.

Siendo el mejor de su equipo en la conquista de tres títulos ya le valió a Lionel Messi para ganar un balón de oro el año anterior, pero este año no era suficiente: había que hacer un buen papel en el Mundial. Y Wesley se salió, con cinco goles en siete partidos y siendo el auténtico líder de la selección holandesa subcampeona del mundo. Especial fue su actuación frente a Brasil, dónde anotó los dos goles que mandaron para casa a la "canarinha". Fue el máximo goleador del Mundial (empatado con varios delanteros referencia en sus equipos), y fue nombrado el segundo mejor jugador del campeonato. Algo que ni Iniesta ni Xavi llegaron  a contemplar. 

Quizás la Selección merece para algún jugador esta gran distinción, y pienso que si este año no le dan el balón de oro a un español no se lo darán nunca... pero lo lógico y lo normal es que Sneijder esté en esa lista, por delante de los dos españoles y de Messi, que está ahí por los más de 30 goles que metió en una Liga BBVA más que devaluada, sin arrastrar su deslucido campeonato del Mundo.